Datos abiertos

Mapas geológicos del Ecuador: dónde verlos y descargarlos

Los mapas geológicos y topográficos del Ecuador se pueden consultar en línea, gratis y sin instalar nada, en el Geovisor del Ecuador: 65 capas y 14 mapas escaneados, cada uno con su fuente citada. La mayoría se descarga en shapefile o GeoPackage sin registrarse; unas pocas piden cuenta por su tamaño, y ocho no se reparten porque su licencia no lo permite. Abajo está dicho cuáles son.

Publicado el 8 de septiembre de 2026 · Revisado el 12 de septiembre de 2026 · Equipo Geodigitizer

¿Dónde se ven los mapas geológicos del Ecuador?

En el Geovisor del Ecuador. Reúne en un solo mapa el índice de hojas geológicas a 1:100.000, 1:50.000 y 1:25.000, el índice de cartas topográficas del IGM, la geología nacional, las fallas, los terrenos tectono-estratigráficos, los volcanes, la geocronología, las fajas metalogénicas, las ocurrencias minerales, la geoquímica de sedimentos, la sismicidad, la hidrografía, los peligros naturales y el uso del suelo. Y encima del mapa, 14 hojas geológicas escaneadas y georreferenciadas, de las que solo existían en papel o en PDF.

Verlo todo no exige cuenta. Las 65 capas, los mapas escaneados, la ficha con la cita de cada fuente y el buscador de lugares funcionan entrando y nada más. También se puede cargar un KMZ o un shapefile propio para ubicarse: ese archivo se abre dentro del navegador y no se sube a ningún servidor.

La fuente original de las hojas geológicas es el geoportal del Instituto de Investigación Geológico y Energético (IIGE); la de las cartas topográficas, el Instituto Geográfico Militar (IGM). Lo que aporta el geovisor es verlas todas juntas, saber cuál existe antes de buscarla, y llevárselas en un formato que abre cualquier SIG.

Qué capas trae el visor y de dónde sale cada una

Son 65 capas repartidas en catorce grupos. Un detalle que dice bastante del estado de los datos abiertos del país: tres de esos grupos vienen de archivos que no declaran ni entidad ni año. Son shapefiles que circulan de disco en disco sin metadatos, y el visor lo dice así en la ficha en vez de atribuirlos a un organismo por deducción.

GrupoCapasFuente
Índices de cartas 11 IIGE, IGM
Geología 11 IIGE, proyecto PICG
Geocronología 2 Romero et al. (2023), Paladines y Rosero (1996)
Metalogenia 6 IIGE (2019), Paladines y Rosero (1996)
Geoquímica 1 Rio Tinto Zinc (1995-1999)
Sismología 1 Beauval et al. (2013)
Hidrocarburos 5 MERNNR, Baby et al.
Peligros 5
Hidrografía 6
Uso del suelo 4 PROMSA
Ambiental 3 MAATE (SNAP 2023), IIGE
División política 4 INEC
Infraestructura 5
Investigación 1 RRAAE (CEDIA)

Qué se puede descargar y qué no

Hay dos formatos: shapefile comprimido (.zip, el formato de siempre, que abre en cualquier SIG pero llega sin estilo) y GeoPackage (.gpkg, un solo archivo que al abrirse en QGIS ya aparece con los colores y la clasificación del visor). Los dos llevan dentro un FUENTE.txt con la cita y la condición de uso.

Lo que no es igual para todas es quién puede bajarlas. Hay tres niveles, y vale la pena decirlos antes de que alguien pierda el tiempo:

NivelQué incluyePor qué
Sin cuenta 55 capas en shapefile y 52 en GeoPackage, más las 65 en pantalla y los 14 mapas escaneados Dato público de fuente oficial. Se ve y se baja sin registrarse.
Con cuenta gratuita 2 shapefiles y 5 GeoPackage, más el GeoTIFF de 7 mapas escaneados Pesan más de 25 MB y no caben en el alojamiento estático; salen de un bucket con URL firmada.
Solo cuentas autorizadas 8 capas y el PDF original de 12 mapas escaneados Su licencia permite usarlas citándolas, pero no redistribuir el archivo. Se muestran en el mapa con su fuente y se enlaza al organismo que las publica.

El nivel del medio no es un muro comercial, es un límite técnico: el visor se sirve como sitio estático y ese alojamiento no entrega archivos de más de 25 MB. Los que pasan de ahí —la hidrogeología, las parroquias, el uso y cobertura de la tierra, la vegetación y la zonificación climática— viven en un bucket aparte, y el enlace de descarga se firma en el momento. La cuenta es gratuita y sirve para firmarlo.

El tercero sí es una frontera de verdad, y es la que hace que este visor sea legal: mostrar un dato y repartirlo no son lo mismo. Dibujar una capa citando a su autor es catalogar; ofrecer el archivo para bajar es redistribuirlo, y para eso hace falta una licencia que lo permita. Ocho capas vienen con esa limitación —unas de campañas privadas, otras de cartografía base cuya licencia autoriza el uso con cita pero no la redistribución—, así que se dibujan con su fuente a la vista y el visor enlaza a quien las publica en vez de entregar el archivo. Ante la duda, el criterio por defecto es ese: se muestra y se cita, no se reparte.

Con las hojas geológicas y las cartas topográficas es el mismo criterio, y por eso el visor no guarda copia de ninguna: lo que hace es decir qué hoja existe, en qué estado está, y mandar al geoportal del IIGE o del IGM, que es quien las publica.

Las cuatro primeras son índices, y conviene entender qué son: no traen la geología ni el relieve, sino el recuadro de cada hoja con su nombre, su número y si está publicada o no. Sirven para responder, antes de perder una tarde buscando, si la hoja que se necesita existe. Hay un índice por cada escala geológica (1:100.000, 1:50.000 y 1:25.000) y uno de las cartas topográficas del IGM a 1:50.000, que además marca cuáles son de acceso reservado.

Cuántos mapas geológicos hay publicados, escala por escala

La cobertura geológica del país se organiza en tres escalas, y cada una tiene su propio índice de hojas. Esto es lo que hay publicado en cada una:

EscalaHojas previstasPublicadasCobertura
1:100.000 151 93 61.6 %
1:50.000 559 28 5.0 %
1:25.000 2231 4 0.2 %

La lectura es directa. A escala regional el país está razonablemente cubierto: el 61,6 % del territorio tiene su hoja a 1:100.000. Pero a la escala con la que se toma una decisión de detalle, la de dónde perforar o por dónde pasa el trazado, la cobertura baja al 0,2 %.

Las cuatro hojas publicadas a 1:25.000 son San Antonio de Pichincha, Guayllabamba, Chaupicruz y El Quinche, todas al norte de Quito y todas editadas en 1982. No sale de una estimación: sale de contar el índice oficial, 2.231 polígonos, cuatro con el atributo de disponibilidad en «Sí».

Más de la mitad de lo publicado se dibujó antes de 1990

La disponibilidad es solo la mitad del problema. La otra es la fecha. De las 93 hojas publicadas a 1:100.000, 54 tienen su edición más reciente antes de 1990: 28 son de los años setenta y 26 de los ochenta. La mediana del año de edición es 1986.

Hay movimiento reciente, y bastante: 31 hojas se editaron en la década de 2020. Pero conviven con material levantado a fotografía aérea y brújula, antes de que existieran los modelos digitales de elevación, la geoquímica multielemental de rutina y el posicionamiento satelital de precisión. No es una crítica al trabajo: esas hojas siguen siendo lo mejor que hay para buena parte del país. Es una descripción de con qué se está trabajando.

Mapas topográficos del Ecuador: 134 cartas del IGM son reservadas

El Instituto Geográfico Militar mantiene 559 cartas topográficas a 1:50.000. De ellas, 403 son de libre acceso y 134 están clasificadas como reservadas, la mayoría en zonas de frontera. Reservada no significa inexistente: significa que hay que hacer un trámite ante el instituto para obtenerla, y que no hay enlace de descarga por hoja.

Para quien planifica trabajo de campo en el sur o en el oriente, esas 134 cartas son justamente las que hacían falta.

Qué hace la gente cuando el mapa no está

Lo mismo que hace veinte años: consigue el PDF de la hoja más cercana, la abre en QGIS y la calca a mano. Un contacto litológico a la vez, un polígono a la vez.

Ese trabajo tiene un costo que nadie factura por separado. Una hoja a 1:100.000 con cincuenta unidades litológicas son entre dos y cinco días de digitalización de alguien que sabe geología, para terminar con un shapefile que ya existía en papel. Y como cada persona lo hace por su cuenta, el mismo mapa se vuelve a calcar en cada proyecto.

Qué trae el geovisor

Publicamos el Geovisor del Ecuador para que ese diagnóstico se pueda hacer en treinta segundos y sin instalar nada. Trae los índices de las tres escalas geológicas y el de las cartas topográficas, con el estado de cada hoja; la geología nacional, las fallas, los terrenos tectono-estratigráficos y los volcanes; geocronología, fajas metalogénicas, ocurrencias minerales, geoquímica de sedimentos y sismicidad; y además hidrografía, peligros naturales, uso del suelo, hidrocarburos e infraestructura.

Tiene también algo que no es una capa sino un índice de qué se ha estudiado dónde: los trabajos publicados por cantón, levantados de los repositorios universitarios del país a través de la RRAAE. Se pincha un cantón y salen los títulos, con su enlace al repositorio. Abierto, sin cuenta. Hay un segundo índice equivalente para proyectos mineros, pero ese solo muestra en abierto cuántos documentos hay por parroquia: el listado está reservado a cuentas autorizadas, porque son documentos que no son nuestros para repartir.

Cada capa lleva su cita bibliográfica detrás de un icono, y un KMZ o un shapefile propio se carga para ubicarse sin que el archivo salga del navegador. Con cuenta se añade una cosa más: recortar el relieve por zona y bajarlo como modelo de elevación.

Abrir el geovisor Gratis y sin instalar nada. Verlo no pide cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Existe un geovisor del Ecuador con la geología del país?

Sí. El Geovisor del Ecuador (geovisorecuador.geodigitizer.com) es un visor libre que reúne 65 capas y 14 mapas geológicos escaneados: los índices de hojas geológicas a 1:100.000, 1:50.000 y 1:25.000, las cartas topográficas del IGM, la geología nacional, fallas, volcanes, geocronología, metalogenia, geoquímica de sedimentos, sismicidad, hidrografía, peligros naturales y uso del suelo. Verlas todas no exige registrarse y cada una muestra su fuente. La descarga es abierta en 55 de las 65 capas; el resto pide cuenta gratuita por el tamaño del archivo, o está limitada por la licencia de su fuente.

¿Hay que registrarse para usar el geovisor del Ecuador?

No para verlo. Las 65 capas, los 14 mapas escaneados, las fichas con la cita de cada fuente y el buscador de lugares funcionan sin cuenta. La cuenta gratuita solo hace falta para bajar los archivos que pesan más de 25 MB, que no caben en el alojamiento estático y se entregan con un enlace firmado: 2 shapefiles, 5 GeoPackage y el GeoTIFF de 7 mapas escaneados.

¿Por qué algunas capas del geovisor no se pueden descargar?

Porque mostrar un dato y repartirlo no son lo mismo. Dibujar una capa citando a su autor es catalogar; ofrecer el archivo para bajar es redistribuirlo, y eso depende de la licencia de cada fuente. Ocho de las 65 capas vienen con esa limitación: se ven en el mapa con su fuente a la vista, y el visor enlaza al organismo que las publica en vez de entregar el archivo. El criterio por defecto, ante la duda, es ese mismo.

¿Cuántas hojas geológicas tiene publicadas el Ecuador?

93 de 151 a escala 1:100.000, 28 de 559 a 1:50.000 y 4 de 2.231 a 1:25.000, contadas sobre los índices oficiales en septiembre de 2026.

¿Qué escala necesito para un proyecto minero o de obra civil?

La escala 1:100.000 sirve para el contexto regional. Para un estudio de detalle se pide 1:25.000 o mayor, y a esa escala el Ecuador tiene publicado el 0,2 % del territorio: en la práctica, el mapa de detalle se levanta en campo o se digitaliza a partir de una hoja más antigua.

¿Por qué hay cartas topográficas que no se pueden descargar?

El IGM clasifica 134 de las 559 cartas a 1:50.000 como reservadas, casi todas en zonas de frontera. No están en descarga abierta y se piden con un trámite ante el instituto.

¿Se puede convertir un PDF de hoja geológica en shapefile?

Sí. Un PDF escaneado es una imagen: las formaciones, los contactos y las fallas no son objetos hasta que alguien los vectoriza. Geodigitizer hace esa conversión de forma automática y devuelve capas separadas y georreferenciadas.

Del PDF al shapefile, sin calcarlo a mano

El hueco de cartografía no se cierra desde afuera del Estado. Lo que sí se puede cerrar es la distancia entre la hoja que ya existe en PDF y la capa vectorial que hace falta para trabajar con ella.

Geodigitizer toma un mapa geológico escaneado o en PDF y devuelve las formaciones, los contactos y las fallas como capas separadas y georreferenciadas, listas para abrir en QGIS o ArcGIS. Lo que costaba días pasa a resolverse mientras se prepara el resto del proyecto.

Pruebe con su propia hoja

Suba un mapa y compare el resultado con lo que habría digitalizado a mano.

Ver planes y empezar gratis

Fuentes. Índices de hojas geológicas 1:100.000, 1:50.000 y 1:25.000 del Instituto de Investigación Geológico y Energético (IIGE). Índice de cartas topográficas 1:50.000 del Instituto Geográfico Militar (IGM). Conteos hechos sobre los shapefiles de cada índice el 8 de septiembre de 2026; los datos y el método están publicados en el geovisor.